El año pasado fui a 5 bodas……seeeee c.i.n.c.o y realmente me dejo traumado, ah si aparte de tres baby shower, bueno eso de la edad se empieza a sentir más en las venas que nunca. Por si fuera poco hablaba muy seriamente con mi ex de casarnos, en retrospectiva fue algo bastante estúpido pero bueno así eran esos tiempos. Inicia el año y ya fui al primer baby shower y adivinen que, oh si ya hay dos bodas mas planeadas en la primera mitad del año.
Ayer en el baby shower de mi mejor amiga, en medio de un momento cumbaya otra chica saco su frase “es que a nuestra edad ya no podemos ir por la vida de un lugar a otro, hay que asentarnos” a lo cual casi inmediatamente conteste –podemos- tratando de ver a quien había incluido en esa frase. En ese preciso momento me dio el viejaso, inmerso en tantas bodas, bebes y demás patrañas me di cuenta que a lo mejor nunca me case. Y lo digo por decisión propia pero la verdad a veces me entra esa ansiedad de soledad.
En estas semanas realmente me ah dado por aceptar mi soledad, (metafóricamente hablando, que quieren que diga la carne es débil), pero si y como dijera mi escritor favorito "Nacemos solos, vivimos solos, morimos solos. El amor y la amistad únicamente nos crea esa momentánea ilusión de que no lo estamos".
Ya me desilusione de amor, para mí este es una vil dependencia emocional y no gracias yo no quiero eso para mí. Perder la capacidad de ser feliz por uno mismo y depender de otra persona para serlo……. Really.. quien quiere eso. Como casi todo en mi vida puede que con el tiempo me termine tragando mis palabras. Pero ahorita no quiero asentarme, no quiero aferrarme a nadie que después no quiera aferrarse ami. Quiero viajar quiero vivir, y a la chingada la edad
El hedonismo es la doctrina filosófica basada en la búsqueda del placer y la supresión del dolor como objetivo o razón de ser de la vida. Es la doctrina que considera el placer como el fin de la vida, por lo que se deduce que los seres humanos deberíamos dedicarnos exclusivamente a vivir en su eterna búsqueda.
domingo
viernes
UN DOMINGO CUALQUIERA
Molletes.
Repito por si alguien no habla español:
Molletes.
Determinado a empacarme unos deliciosos molletes gratinados, me levanté y con horror descubrí que el horno de la estufa estaba lleno de sartenes, cacerolas, charolas y pantuflas (no pregunten) así que hice lo que cualquier hombre en sus cinco sentidos haría ante la perspectiva de recoger la cocina: Salí y compré un mini horno eléctrico.
Ta dah!
Atrévanse a negar que hubieran hecho lo mismo ¬¬
Y gracias a mi determinación, coraje y entrega, al final logré este resultado:
Un poco de pico de gallo y listo. 2 minutos y medio después eructaba satisfecho.
Moraleja:
Como bien saben, Dios es un ser vengativo y rencoroso (lean el Antiguo Testamento) así que,
molesto conmigo por haber cometido el pecado de Pereza, me castigó como al cíclope
Polifemo (son del mismo cuento ¿no?) con la ceguera.
O a lo mejor nomás soy bien pendejo y me tallé los ojos después de picar chile.
Misterio.
Como bien saben, Dios es un ser vengativo y rencoroso (lean el Antiguo Testamento) así que,
molesto conmigo por haber cometido el pecado de Pereza, me castigó como al cíclope
Polifemo (son del mismo cuento ¿no?) con la ceguera.
O a lo mejor nomás soy bien pendejo y me tallé los ojos después de picar chile.
Misterio.
domingo
y ya para no pensarte
Lo malo de ser filósofo es que cuando alguien te explica algo ya sabes que sea lo que sea, es una mentira. y a ver, arréglate con eso.
(y aún leyendo eso decido escribir)
Me siento con cautela en la orilla de la cama y enciendo un cigarro, acomodo una palabra tras otra sobre el borde de la ventana para que no vayan a matar a ninguna de las que desfilan debajo de mis pies rumbo a no sé quién. Me gustaría que dentro de un tiempo indeterminado me recuerdes como inexacto y carente de elegancia en los detalles que conspiran en mi mente y que escapan sin discreción hacia tu bandeja de entrada.
(y aún así me decido a negociar con tus deseos)
Me haces superlativar aunque eso no exista y aunque ni yo me entienda en otro momento que no sea cuando despierto y espero mi mail de las nueve (que siempre llega tarde y a veces se vuelve en el mail de las diez). Yo también soy adicto a las mariposas, aunque no lo diga para no desequilibrar.
(la palabra equilibrio, me dijeron, sólo suena a todo el desequilibrio que lo rodea)
Entonces me contengo y me trago mis cuentos de mandarinas y trompetas, de calles nevadas y domingos eternos de películas verdes en los que todos son buenos y no hay caseras que nos molestan los días 2 de cada mes.
Y te veo (aún sin verte) y te quiero (sin quererte) y te espero (sin esperarte) y te canto (sin cantarte) y te digo todo lo que no debo (sin hablarte)
(y aún leyendo eso decido escribir)
Me siento con cautela en la orilla de la cama y enciendo un cigarro, acomodo una palabra tras otra sobre el borde de la ventana para que no vayan a matar a ninguna de las que desfilan debajo de mis pies rumbo a no sé quién. Me gustaría que dentro de un tiempo indeterminado me recuerdes como inexacto y carente de elegancia en los detalles que conspiran en mi mente y que escapan sin discreción hacia tu bandeja de entrada.
(y aún así me decido a negociar con tus deseos)
Me haces superlativar aunque eso no exista y aunque ni yo me entienda en otro momento que no sea cuando despierto y espero mi mail de las nueve (que siempre llega tarde y a veces se vuelve en el mail de las diez). Yo también soy adicto a las mariposas, aunque no lo diga para no desequilibrar.
(la palabra equilibrio, me dijeron, sólo suena a todo el desequilibrio que lo rodea)
Entonces me contengo y me trago mis cuentos de mandarinas y trompetas, de calles nevadas y domingos eternos de películas verdes en los que todos son buenos y no hay caseras que nos molestan los días 2 de cada mes.
Y te veo (aún sin verte) y te quiero (sin quererte) y te espero (sin esperarte) y te canto (sin cantarte) y te digo todo lo que no debo (sin hablarte)
miércoles
CRONICA DE UNA MUERTE ANUNCIADA
El viernes pasado sufrí uno de los mindfucks más impresionantes de mi vida.
Después de salir del banco, mientras caminaba por el estacionamiento, a mi derecha vi un Vectra detenido afuera de un cajón. Dentro estaba una vieja que empezó a hacer señas hacia donde me encontraba. Yo, como en película, miré hacia todos lados y luego me señalé con el gesto universal que significa: “¿Yo?”
A señas también, la vieja dijo que sí y que me acercara. Caminé y me paré a su lado, esperando que bajara la ventanilla. En lugar de esto, abrió la puerta completamente y señaló hacia la palanca de cambios; luego, con una seguridad y confianza en si misma que aún me da escalofríos de solo recordarla, dijo:
—Tú me vas a enseñar a manejar un automático.
A lo que yo, con esa entereza y carácter que me caracterizan, respondí con un tajante y contundente:
—¿Eh?
Luego ella, asumiendo no muy erróneamente que yo tenia 6 años, señaló sus pies, uno de los cuales estaba en el pedal de freno y el otro sobre el acelerador y dijo:
—Ya sé que este es el freno y este el acelerador ¿Ahora como hago para que avance?
Yo, ahora con más fuerza y determinación, respondí:
—¿Uh?
Ella, sin amedrentarse ante mi actitud retadora, volvió a la carga:
—Sí, ya sé que esta –señaló la palanca- es la reversa, ¿Pero como le hago para que se mueva para adelante?
Ni siquiera parpadee cuando valientemente respondí:
—Ehh…baje la palanca a la D, eso significa Drive…
—Ahhh, ¡Muchas gracias!
E inmediatamente cerró la puerta y aceleró, saliendo del estacionamiento e incorporándose a una vialidad mayor.
No quiero imaginar lo que sucedió después. Hay cosas que el ser humano no debe conocer
Pero apuesto que fue algo así.
Después de salir del banco, mientras caminaba por el estacionamiento, a mi derecha vi un Vectra detenido afuera de un cajón. Dentro estaba una vieja que empezó a hacer señas hacia donde me encontraba. Yo, como en película, miré hacia todos lados y luego me señalé con el gesto universal que significa: “¿Yo?”
A señas también, la vieja dijo que sí y que me acercara. Caminé y me paré a su lado, esperando que bajara la ventanilla. En lugar de esto, abrió la puerta completamente y señaló hacia la palanca de cambios; luego, con una seguridad y confianza en si misma que aún me da escalofríos de solo recordarla, dijo:
—Tú me vas a enseñar a manejar un automático.
A lo que yo, con esa entereza y carácter que me caracterizan, respondí con un tajante y contundente:
—¿Eh?
Luego ella, asumiendo no muy erróneamente que yo tenia 6 años, señaló sus pies, uno de los cuales estaba en el pedal de freno y el otro sobre el acelerador y dijo:
—Ya sé que este es el freno y este el acelerador ¿Ahora como hago para que avance?
Yo, ahora con más fuerza y determinación, respondí:
—¿Uh?
Ella, sin amedrentarse ante mi actitud retadora, volvió a la carga:
—Sí, ya sé que esta –señaló la palanca- es la reversa, ¿Pero como le hago para que se mueva para adelante?
Ni siquiera parpadee cuando valientemente respondí:
—Ehh…baje la palanca a la D, eso significa Drive…
—Ahhh, ¡Muchas gracias!
E inmediatamente cerró la puerta y aceleró, saliendo del estacionamiento e incorporándose a una vialidad mayor.
No quiero imaginar lo que sucedió después. Hay cosas que el ser humano no debe conocer
Pero apuesto que fue algo así.
El mundo esta mal, mal.
sábado
Resumen del año
Desde septiembre del año pasado comenzó lo que a mi parecer fue la
mejor de mis relaciones, ame con locura y en su momento también me amaron, hubo
meses difíciles donde estuvimos entre juntos y separados pero pudimos regresar
y darle a la relación otros meses más de fútil pasión. Sentimentalmente creo
que estoy agotado, cansado de amar a alguien que no supo valorar lo que
entregue, cansado de pasar las noches preguntándome que pude hacer para cambiar
las cosas, cansado de pensar simplemente, o maldita ignorancia hace feliz a
tanta gente y este cerebro mío que le encanta analizar todo hasta el cansancio
y no me deja dormir en paz.
Profesionalmente me fue excelente no me puedo quejar de
nada, nunca me falto trabajo, terminé mi maestría que mucho trabajo me costo. Entre
el cáncer y experimentos que nada mas no salían muchas veces pensé en renunciar
en dejar todo y dedicarme a trabajar en la industria privada. Hoy puedo decir
que esas vacaciones prácticamente nulas donde inclusive trabaje en navidad y año
nuevo por fin rindieron frutos. Ahora empiezo el doctorado con ánimos renovados,
con la premisa de que no todo saldrá a la primera pero saldrá.
Este año que empieza mas que propósitos que cumplir solo
quiero vivir la vida al máximo, en realidad sigo sin entender porque teniendo
tiempo (bueno entre comillas) y dinero no viaje, no me avente de paracaídas, no
bucee, son cosas que me encanta hacer y deje de hacer por alguna extraña razón.
Este año nuevo es para mi, para consentirme, para viajar, para gozar, si llega
o no una nueva pareja a mi vida no me preocupare por eso, viviré cada día
haciendo lo que me gusta, haciendo experimentos como ñoño de laboratorio todo
el día, yéndome de paseo a la menor excusa, bucear, nadar, volar, Bunge.
No he superado mi relación pasada y no intentare sacar un clavo con
otro clavo, claro que eso no significa abstinencia total pero no iniciare una
relación nueva hasta que no me sienta completamente bien con esta separación
que aun hace mella en mi estado anímico.
Ahhhhhhh extraño mi casa, el DF solo me trae recuerdos innecesarios
lunes
MI NUEVA LINEA TELEFONICA
El otro día salí del lab despues de fingir todo el día que había trabajado (he escuchado historias de gente que en realidad sí va a su trabajo a trabajar, lo cual me parece una barbaridad sin sentido, na no es cierto es solo que estaba alusinando recuerdos) y al llegar a mi casa revisé el correo de la forma antigua: abriendo el buzón y sacando renuentemente los sobres (a veces, como no tengo perro, cuando pasa el cartero, le ladro yo mismo. Qué quieren, uno es old school). Con solo ver los logotipos de Bancomer y telmex temblé 5.8 grados en la escala de Ritcher.
Guardé el de Bancomer para después de cenar —un poco de masoquismo siempre ayuda a la digestión— y abrí el de Telmex. Le di una ojeada rápida y algo llamó mi atención:
¿Myanmar?
Veamos que nos dice la siempre confiable e infalible Wikipedia:
Birmania,[1] oficialmente en la ONU y la UE Unión de Myanmar,[2] o sencillamente Myanmar de forma oficial desde junio de 1989, es un país del sudeste asiático. Limita al norte con China, al sur con el mar de Andamán, al este con Laos y Tailandia, y al oeste con la India, Bangladesh y el golfo de Bengala.
¿¿Birmania??
Después de revisar mi agenda telefónica y de pensar un poco, llegué a la sorprendente conclusión de que no conozco a nadie en Birmania. Ni siquiera conozco a nadie en el continente asiatico, ¿Cómo voy a tener conocidos en Birmania a quienes llamarles a las 4 de la mañana?
Así que sólo tenia dos opciones: ir a Telmex y reclamar los 90 pesos que me cobraron por esas llamadas o aprender birmanés y llamar de nuevo y decir:
—Disculpe la molestia, ¿De casualidad conoce a alguien en México?
Pero tengo que confesar que soy asquerosamente curioso, tanto que si fuera gato, hubiera muerto hace mucho tiempo (Me molestan esos refranes misteriosos e inconclusos; Ok, un gato murió por curioso, pero ¿Cuál gato? ¿Cómo? ¿Cuándo? ¿Dónde? ¿Por qué? Son esas preguntas y los moscos lo que no me deja dormir por las noches).
¿Y si fuera que, ebrio, hubiera estado viendo un infomercial y me entraran ganas de comprar un cuchillo Ginzu y según yo marcara a donde quiera que vendan los cuchillos Ginzu pero en realidad hubiera llamado a Birmania en donde quien sabe si vendan cuchillos Ginzu o peor aún, en donde tal vez ni siquiera usen cuchillos? (¿Y por qué hice una pregunta tan larga que me obligó a releerla tres veces para ver si tenia sentido y seguía pareciendo una pregunta? ¿Por qué? [¿Lo ven? curioso hasta la sepultura])
Entonces hice lo que cualquier persona con un poquito de sentido común hubiera hecho: llamé de nuevo al número que aparecía en el recibo.
Lo que siguió me dejo con más dudas que respuestas:
0……0.....1......9……5…….1……3…….6……2……5……4……. (Soy pobre retro y mi teléfono es de disco, lo cual descarta otra posibilidad: que me haya quedado dormido sobre el teléfono y marcara sin querer, porque hasta donde recuerdo, no duermo girando sobre mi mismo…creo)
*Llamando*
*Contesta una voz muy lejana, como si estuviera del otro lado del mundo, más o menos por el sudeste de Asia*
—Helú?
—Hello, excuse me, where I’m calling?
—Helú?
—Yes, hello, who are you?
—Helú?
—Helú! Dude, it’s been a long time! How are you?
—Helú?
—Ok, I know I haven’t called you since the other day, but you have to understand…
—Helú?
—Ok, you're getting annoying Helú…
—Helú?
—Helú, stop it...
—Helú?
—Fuck you Helú.
*bip bip bip bip bip*
Pinche Helú, no vuelvo a gastar 10 pesos para llamarlo.
Guardé el de Bancomer para después de cenar —un poco de masoquismo siempre ayuda a la digestión— y abrí el de Telmex. Le di una ojeada rápida y algo llamó mi atención:
¿Myanmar?
Veamos que nos dice la siempre confiable e infalible Wikipedia:
Birmania,[1] oficialmente en la ONU y la UE Unión de Myanmar,[2] o sencillamente Myanmar de forma oficial desde junio de 1989, es un país del sudeste asiático. Limita al norte con China, al sur con el mar de Andamán, al este con Laos y Tailandia, y al oeste con la India, Bangladesh y el golfo de Bengala.
¿¿Birmania??
Después de revisar mi agenda telefónica y de pensar un poco, llegué a la sorprendente conclusión de que no conozco a nadie en Birmania. Ni siquiera conozco a nadie en el continente asiatico, ¿Cómo voy a tener conocidos en Birmania a quienes llamarles a las 4 de la mañana?
Así que sólo tenia dos opciones: ir a Telmex y reclamar los 90 pesos que me cobraron por esas llamadas o aprender birmanés y llamar de nuevo y decir:
—Disculpe la molestia, ¿De casualidad conoce a alguien en México?
Pero tengo que confesar que soy asquerosamente curioso, tanto que si fuera gato, hubiera muerto hace mucho tiempo (Me molestan esos refranes misteriosos e inconclusos; Ok, un gato murió por curioso, pero ¿Cuál gato? ¿Cómo? ¿Cuándo? ¿Dónde? ¿Por qué? Son esas preguntas y los moscos lo que no me deja dormir por las noches).
¿Y si fuera que, ebrio, hubiera estado viendo un infomercial y me entraran ganas de comprar un cuchillo Ginzu y según yo marcara a donde quiera que vendan los cuchillos Ginzu pero en realidad hubiera llamado a Birmania en donde quien sabe si vendan cuchillos Ginzu o peor aún, en donde tal vez ni siquiera usen cuchillos? (¿Y por qué hice una pregunta tan larga que me obligó a releerla tres veces para ver si tenia sentido y seguía pareciendo una pregunta? ¿Por qué? [¿Lo ven? curioso hasta la sepultura])
Entonces hice lo que cualquier persona con un poquito de sentido común hubiera hecho: llamé de nuevo al número que aparecía en el recibo.
Lo que siguió me dejo con más dudas que respuestas:
0……0.....1......9……5…….1……3…….6……2……5……4……. (Soy pobre retro y mi teléfono es de disco, lo cual descarta otra posibilidad: que me haya quedado dormido sobre el teléfono y marcara sin querer, porque hasta donde recuerdo, no duermo girando sobre mi mismo…creo)
*Llamando*
*Contesta una voz muy lejana, como si estuviera del otro lado del mundo, más o menos por el sudeste de Asia*
—Helú?
—Hello, excuse me, where I’m calling?
—Helú?
—Yes, hello, who are you?
—Helú?
—Helú! Dude, it’s been a long time! How are you?
—Helú?
—Ok, I know I haven’t called you since the other day, but you have to understand…
—Helú?
—Ok, you're getting annoying Helú…
—Helú?
—Helú, stop it...
—Helú?
—Fuck you Helú.
*bip bip bip bip bip*
Pinche Helú, no vuelvo a gastar 10 pesos para llamarlo.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
